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Los libros son las alfombras mágicas de la imaginación. Jorge Luis Borges

domingo, 30 de diciembre de 2012

Feliz Año 2013


Para todos los visitantes/seguidores de este blog, les deseo un Feliz 2013.

Graciela Fioretti
30/12/2012

sábado, 29 de diciembre de 2012

Fin de Año (micro-relato)



No comprendía porque todos esperaban el último día del año y ese minuto que era capaz de alejar los dolores, los malos momentos, las enfermedades, y una lista interminable de tropiezos vividos en los trescientos sesenta y cuatro días anteriores. Ese minuto, que también poseía el poder de traer los mejores  instantes acontecidos, aunque no hubieran cumplido con las expectativas, o tal vez, porque las habían superado.

La magia estaba instalada en cada uno de los preparativos, pero para él no tenían mucho sentido, se encontraba con la mente como si se la hubiera cortado una navaja. No era un año más, estaba seguro de que era un año menos.

Repentinamente, comenzó a escuchar las doce campanadas que son capaces de embrujar a todo el mundo porque las esperan con ansias nuevas, pero con gran estupor sintió que se convirtieron en las doce campanadas que, con el Fin de Año, silenciaron su vida.

Graciela Fioretti-Jyosti
29/12/2012

**Todos los derechos reservados**

domingo, 23 de diciembre de 2012

La Navidad y el Árbol de los deseos



El pueblo era pequeño. Daba la sensación de que el tiempo se había detenido en él.
Los más jóvenes se iban a estudiar a la ciudad y todos esperaban  la Navidad con muchas ansias para que, con la visita de ellos, el lugar se llenara de corazones inquietos.

Muchas costumbres continuaban enraizadas en sus habitantes.  Cada familia tenía un Arbolito en su hogar que adornaba siempre de la misma manera.
Todo comenzaba el 8 de Diciembre con el armado del Árbol de Navidad que estaba en la plaza, y culminaba el 24 de Diciembre. Cada uno dejaba en el árbol algo más importante que un adorno, escribían en un trozo de papel mágico un deseo, luego lo colgaban en la rama que consideraban la más adecuada según la intensidad del mismo.
Esta tradición se había transformado en lo más llamativo del lugar. Personas de otros pueblitos y casas cercanas llegaban hasta allí para dejar su deseo en él.
Lo llamativo era que los deseos no se repetían, aunque fuera imposible de imaginar que esto sucediera, realmente la lista era infinita.

En la víspera de Navidad, todos se reunían en la plaza alrededor del árbol y esperaban las campanadas de la medianoche frente a las luces que cegaban los deseos, mientras la Nochebuena hacía que el primero se soltara y bajara planeando hasta poder ser alcanzado por alguno de los observadores. Ese deseo, encabezaba la secuencia mientras los otros iban cayendo de manera armoniosa danzando junto a una brisa completamente mágica. Nadie debía leerlo en voz alta, simplemente lo doblaba y guardaba cerca del corazón.

Jamás han podido explicar lo que sucede durante esa noche, muchos especularon que la ubicación del árbol en un lugar cercano a cuatro esquinas era alcanzado por la brisa que uno a uno bajaba los deseo, otros le atribuían a las fuertes campanadas una vibración que hacía soltarlos planeando hasta llegar al nivel del suelo, pero nadie escapaba al secreto del papel mágico en el que estaban escritos. Era un papel especial, totalmente ancestral, que nunca se terminaba, y estaba celosamente guardado en una caja que permanecía todo el año en la Iglesia.

Este año no será diferente, y aunque muchos ya no están en ese pueblo, otros tantos llegarán para presenciar, una vez más, la magia de la Navidad frente el Árbol de los deseos.

Graciela Fioretti/Jyosti
23/12/2012

**Todos los derechos reservados**

sábado, 8 de diciembre de 2012

Ausencia



Ni un destello de amor en el pensamiento,
la realidad más dolorosa de la vida,
tristeza del odio con alas de acero,
sangre en la boca quemada,
quebrando los mares el horizonte.

Su gracia palpita atiborrando la memoria,
aire sutil ahogado de muerte,
el pecho se oprime sin mirar la angustia,
dejando sus huellas se aleja.

Se va la mirada como tiempo de polvo,
alaridos de la luna retumbando en la noche.
Vendrán los ocasos más dolorosos,
garganta encendida de ardientes palabras
pronunciadas a su antojo.

Terrible y extasiada ve pasar al destino,
una vida hecha añicos en un instante,
entre sus brazos recoge los cristales
cubriéndose de ausencia.

Graciela Fioretti/Jyosti
08/12/2012

**Todos los derechos reservados**

sábado, 1 de diciembre de 2012

Día del Médico




El 3 de diciembre se celebra el día del Médico. Esta fecha fue propuesta en el año 1953 por la Confederación Panamericana de Dallas, Texas, como día de la Medicina en América, en conmemoración del nacimiento del científico cubano Carlos J. Finlay, médico investigador, nacido en Puerto Príncipe, hoy denominado Camagüey, Cuba, el 3 diciembre de 1833 y quien falleció en 1915.
Carlos Finlay fue el descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla, la importancia de este descubrimiento se debe a que se trata de la primera infección humana en que se demostraron la intervención causal de un virus y la transmisión de este por picadura de un insecto, el mosquito Aedes aegypti.
Con este descubrimiento se evitaron miles de muertes en América Latina y además facilitó gracias a su investigación prevenir la mortalidad de los operarios en la construcción del Canal de Panamá debido a que en esa época muchos de ellos fallecían a causa de esta afección.
A raíz de  este descubrimiento también se hallaron  medidas sanitarias para combatir la enfermedad.
El trabajo científico de Carlos J. Finlay   “El mosquito, hipotéticamente considerado como agente transmisor de la fiebre amarilla” es un clásico de la salud pública y se publicó por primera vez en el año 1881 en los Anales de la Academia de Ciencias de La Habana.
Cabe  mencionar que la profesión médica en la actualidad está viviendo grandes avances a nivel tecnológico y científico como así también cambios positivos en la relación médico-paciente.

Debemos tener en cuenta las siguientes reglas éticas fundamentales que protegen la salud física, mental y social de aquellas personas que requieran el saber profesional para curar o aliviar sus dolencias:
*  La confidencialidad, es decir, el resguardo del secreto médico.
* Veracidad en la información claramente requerida.
*  Consentimiento informado de parte del paciente o sus responsables de los riesgos y beneficios de la terapéutica propuesta por el médico.
* Justicia, es decir, el trato con equidad para toda persona cualquiera fuere su condición social, sus ideas políticas, raza, religión o sexo.

**Información obtenida en Internet**

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